Esta calcomanía

Esta calcomanía

en la pared

que ahora me llega

a la rodilla

la pegué  yo.

Casi puedo oler

freírse las patatas

de la tortilla

de la cena

de esas noches.

Las madres

nos llamaban a gritos

desde las ventanas.

Cinco minutos más… mamá.

¿A qué jugamos?

Todavía tengo la cicatriz

de la bici.

Está en la rodilla.

Es como una calcomanía.

Sos

A aquella máscara abatida

le sienta bien tu sonrisa.

A aquella cabeza loca

es un fruto feroz errante

(que a menudo llora)

Azote de lunas cantás.

Cantás como el pájaro.

Cantás como el viejo.

Cantás como la uva cantás.

Poeta, siempre sos

al sur –donde las aves-

Desnudo, sin nido, pobre.

 

Poema del Libro rojo