#ArtePorUcrania (Convocatoria / Call for submissions)

Originalmente publicado en Arte y denuncia: ESPAÑOL Hoy abrimos una convocatoria especial con motivo de la guerra en Ucrania. Convocamos a artistas y escritores en general a enviar o publicar obras de relato, poesía o artes plásticas sobre este tema. Cualquier persona puede enviar su obra al correo arteydenuncia@gmail.com para ser considerada para la antología.…

#ArtePorUcrania (Convocatoria / Call for submissions)

La palabra

Enredarse por aire que respiras

hasta llegar a la palabra exacta.

La palabra que hace nacer.

La palabra que enciende soles.

La voz del nombre

que agita vida.

La palabra que despierta luz.

La palabra sagrada que te llame,

que murmure el gran silencio

el gran vacío

que engendra todo ser.

Tu silencio.

Tu quietud.

Será la palabra exacta.

El rio infinito.

El intuitivo experimento klingon

…como te iba diciendo

la chica de ojos almendrados

y labios carnosos

mordía

una manzana verde;

después, una chocolatina

tan dulce y deseable.

Último aviso a los pasajeros

del vuelo siete, tres, nueve nueve , con destino a Oporto

embarquen urgentemente por la puerta catorce.

Suenan villancicos en la plaza

y se reparte roscón con

chocolate.

A la vez, en la iglesia de al lado,

doblan campanas a muerto.

Olga: –

(habla con una mujer en el lenguaje de los signos

ambas ríen en silencio)

mientras  la mano ensimismada escribe

“la chica de ojos almendros

y labios carnosos

mordía

una manzana verde…”

el ruido alado de las palomas.

¿Te has fijado que los pájaros

suben a las cimas de los árboles

al amanecer?

Cárabo

Asomado en el balcón

el anciano

con boina y pantalón de pana

busca

los horizontes perdidos en el pueblo.

Quizás haya venido

a pasar el invierno

porque su hija –preocupada-

no le quiere dejar

solo.

Y sin embargo,

es aquí,

en esta jaula de ladrillos

sin atardeceres

sin estrellas

donde el cárabo tiene

el ala rota.

Asomado al balcón

ve cruzar a la gente:

Una niña

pasea de la mano de su padre.

Su pelo le recuerda

el vaivén de los abedules en el monte.

Los estorninos

Esta mañana

en el crepúsculo

todos los árboles eran contraluz.

Sombras chinescas del teatro de la vida.

De ellos, un concierto de estorninos despertaba.

Cien cantos mil cantos en cada rama

cantaban. Cantaban.

Y en un instante silencio.

Un silencio atronador.

Un silencio como de cafetera

en el bar (triste metáfora para un triste poeta).

Un silencio como de nieve.

Y después, en un momento, todas

las hojas de los árboles volaron

en forma de estornino.

Y el albor se hizo sombra.

Y el canto era ala.

Para luego nacer el sol –entre las hojas-

y de sus rayos

un plumón cayó leve.

Leve en intermitencias.

Leve como la alegría.

Y se posó en mi mano

sobre la línea de la vida

como los estorninos

en los alambres de espino.

26/08/21

Nos miran

Nos miran.

No son estrellas. Nos miran

desde nuestra oscuridad hasta sus ojos

esperan

como la araña a la polilla.

Polillas que se estrellan contra tu ventana insomne.

Ventanas iluminadas en ciudades muertas.

Luces con dientes de tiburón cantando

la canción del naufragio.

Rochas negras da Costa da Morte

aguardan

-en silencio voraz-

tu golpe seco de pájaro herido;

el clac

con el que se despide la flor marchita;

el olor almizclado a fruta

demasiado madura demasiado podrida.

Están ahí, en el garaje,

cuando sales del coche de madrugada.

Están

en esa llamada a deshora.

Habitan todas tus esquinas oscuras.

Ven,  cierra los ojos –dicen

y sueña

que no podrás despertar.