sin piel

huevo frito amarillo

como se caen las costras

de las heridas

igual que las plantas van a la luz

así –animalmente-

me acerco-alejo de ti

como las farolas

encendidas durante el día

ladran los perros en la noche de mi calle insomne

mientras yo

le enseño palabrotas al loro

están floreciendo los plásticos

y me escondo en el váter

para no escuchar sus gritos

soy los camiones de basura los primeros cierres de los bares el ruido sordo del autobús

algo así como un sonido a hueco y a cristales rotos

las bolitas del  jersey  que solo sirven

para arrancar

¿querías que me abriera para amarme?

pues bien aquí me tienes

y así

sin piel

seré tuyo por fin

como quien moja pan

en un

huevo amarillo

 

Versión sobre poema “Sin piel” de mi amigo y poeta

Miguel Ángel Martín

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Super Presentación

Estrella

 

Hola amigxs. Tengo el placer de anunciaros la presentación de mi poemario El secreto de Zelda Zonk el próximo mes; concretamente el día 11 de mayo (viernes) a las 19 horas en el auditorio de la Junta de Distrito Norte de Móstoles. Haremos música en directo, danza, proyección de video y recital… vamos que va a ser como un concierto de U2 jojojo. Venderemos ejemplares y los firmaré al finalizar el acto. Y si eso no es suficiente ofreceremos un pequeño ágape con empanada, tortilla de patatas regado con vinacho y por supuesto las mejores palmeras de chocolate del mundo. O sea que difícilmente tendréis un plan mejor para ese viernes si vivís en Madrid 😉

Os dejo esta maravillosa ilustración realizada por Estrella Segovia para el libro. Agradecerle todo su trabajo y arte con el que nos ha iluminado.

 

Esta es la ubicación del auditorio: https://www.google.es/maps/place/Junta+De+Distrito+2+Norte-Universidad/@40.3354479,-3.8674084,15z/data=!4m5!3m4!1s0x0:0x1c3a34788351abd4!8m2!3d40.3354479!4d-3.8674084

 

Un abrazo a todxs.

Manuel.

miembro fantasma

dicen los soldados

que han perdido un brazo o una pierna

que todavía pasados muchos años

les duele

les pica

incluso sienten cómo se mueven

sus dedos

o los rayos del sol

en la piel

hasta hay veces que notan

cómo se posa alguna mosca molesta

en ese yo ausente

así, de esta manera, es cierto

que pueden vivir

sin él o sin ella

pero también es cierto

que no hay día, hora, minuto que no se acuerden

de ellos

-aunque sea de una manera inconsciente-

siempre

imagino que a esta altura de poema

ya sabrás

que no te estoy hablando de soldados

Zeta

ojo

Tenéis suerte que sea un zote para los números.

Por eso busqué otras ecuaciones y fórmulas en poemas.

Letras que decían verdades como principios matemáticos.

Aproximaciones en verso a las incertidumbres de Heisenberg.

Sí, tenéis suerte, lamentablemente me convertí

en otro inofensivo poeta

que se emociona con el sol después de la tormenta

o con los primeros brotes de un bosque quemado

o al ver

un pétalo blanco en una fresa y pensar

que antes fue una flor.

Es una suerte que llore con muchas películas

y ría con casi todo

y a casi nada le de importancia.

Sí, tenéis suerte, mucha suerte.

Porque nunca entendí por qué

menos por menos es más

o a despejar la incógnita de mi vida.

Los números se negaron a hablarme y en silencio busqué su belleza

en otros mundos.

Porque lo tengo claro, si no hubiera sido un zote

(con zeta de zafio, zurdo… zaíno) para los números

habría sido microbiólogo.

Y ahora estaría creando un poema con forma de virus

para acabar con todos… Cabrones.

doce monos

 

 
a el Toni
al Dr. Gang
y a todos los que lo hemos deseado alguna vez

Héroes

Bajas la persiana / Cierro la puerta.

Tu sonrisa rebota en las paredes

como en una caracola.

Jugamos

a las penumbras  y somos niños otra vez.

Sombras que se buscan

en la oscuridad

absoluta

donde los espejos son inútiles

y los yos se pierden.

Nos abrimos, nos abrimos como plantas a la luz

a través del eco de nuestras palabras:

 

-¿Dónde estás? – digo

-No sé dónde estoy. Marco

-Polo

-Marco

-¿Sabes una cosa?

-¿Qué?

-Que los pulpos tienen como ojos en la piel.

-¿Sí?

-Sí. Por eso pueden cambiar de color.

 

A tientas, entre las estanterías, entre los libros;

sí, sobre todo entre los libros, te encuentro en una radio

cuando le doy al “ON”

y suena una guitarra

Shhhh  Escucha

somos el sonido de esa  guitarra

(de Bowie

en Heroes)

Y nos buscamos.

Nos buscamos a través de los pasillos, por las sillas, por las mesas

como dos sombras sedientas

de un solo cuerpo.

Cruzamos puertas cruzamos espacios

inmensos

con nuestras manos

a tientas

donde todo es miedo y arista y esquina y dolor.

Pero nos necesitamos

>We can be heroes >

como necesita la alegría a la muerte.

>We can be heroes. Just for one day>

 

-Marco

-Polo

-¿Sabes otra cosa?

-¿Qué?

-Que los pulpos también tienen como bocas en los tentáculos.

-¿Sí?

-Sí, así saben sin ver si necesitan aquello que… Oye

-¿Qué?

-¿Esto que hay en el suelo es tu jersey?

-Sabes mucho de pulpos pero poco de mujeres. Eres muy tonto ¿Lo sabes?

-Sí

 

Nadamos por las paredes sobre el sonido de las plantas.

Nadamos >Like the dolphins, like dolphins can swim>

Y sigo tus huellas.

Y venteo tu presencia como un animal

hasta que desnudos

los árboles en invierno

los seres que nacen

nos encontramos nos encontramos

apenas

en un roce una brisa un abrazo

un abrazo   (de pulpo –pienso-)

 

absoluto

 

como si solo hubiéramos sido creados para este momento.

 

>We can be heroes>

>We can be heroes. Just for one day>

 

 

Termodinámica del deseo

Detrás del frigorífico rojo

no hay un frigorífico rojo.

Quiero decir, los atrases

donde habita la sed

no es rojo.

Quiero decir tubos.

Quiero decir rejillas.

Quiero decir condensadores.

Quiero decir motor.

Sí, sobre todo motor.

El motor corazón ruido negro

que comprime, empuja, arrastra

a lo que podríamos llamar

un gas o una sangre

-depende del mamífero mecánico que hablemos-

para robar, quitar, arrancar

el calor de los cuerpos.

Sí, sobre todo el calor cuerpos.

Y así, de esta manera

conseguir el frio.

El frio blanco.

El frio crunchy.

El frio muertos.

El frío

dentro de ahí

donde no quieres

que las cosas se pudran.

malgastar la vida

Maravilloso poema de Juan Pedro a una foto hecha por mí en la entrada del Punto de Reparto de Metadona.

irremediablemente luciérnagas

2013-08-16 10.03.48

malgastar la vida

es una opción

un deporte

que todos practicamos

alguna vez

unos

con horarios restringidos

otros

en cambio

le dedican 48

97 horas al día

los que se anclan a una mesa de oficina

y a una silla ergonómica

los que pasan la tarde en el centro comercial

o los que prefieren descampados y callejones

los que se encadenan a una cuchara

a un pedazo de papel de plata

los que despiertan a la orilla de un charco

bucean en el último sorbo de un cartón de vino

y cuando vuelven de allí

son capaces de hacer obras de arte

que nunca se expondrán en el moma

con un poco de agua

una botella de plástico

y unas flores que ya nacieron

muertas

jp rodríguez murillo – poemas sin lugar

Fotografía de Manuel Alonso

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El secreto de Zelda Zonk

marilyn paracaidas

Hola amigxs. Quería aprovechar el primer día y la primera entrada de este año para anunciaros la próxima publicación en primavera de mi primer poemario que ha decidido llamarse (sí, los poemas deciden por si mismos, tienen vida solos más allá de la mano que los intenta rozar con palabras) El secreto de Zelda Zonk. Quiero agradecer también a la Editorial Entricíclopes y en concreto a Juan Pedro la confianza y ayuda depositadas para este salto en paracaídas sin las cuales nunca habría sido posible.

Un abrazo a todxs.

Os deseo Feliz Año Nuevo.

Manuel.

El beso

Edvard_Munch_-El beso

Versión sobre capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortazar

mi boca te dibuja

como por primera vez

entreabierta

y cerrar los ojos

deshacerlo todo

boca deseo boca

mi mano

te dibuja y busco sostener

por un azar

el aire que sonríe que se escapa

de mi boca a la tuya

y se encuentran

y  luchan

y se mordiéndose

apenas la lengua

jugando a unir el aire y el silencio

entonces hundirse

lentamente

suave en tu pelo mientras

las flores los peces los movimientos de las mareas oscuras

-es vértigo profundo-

y mordemos

y ahogamos

en un breve y terrible

beso

El beso Klimt -Tamman Azzam

Imagen 1: El beso de Edvard Munch
Imagen 2: El beso de Gustav Klimt en las ruinas de Alepo por Tamman Azzam

La mosca

The Fly 1958

que en mi casa había una mosca

uno de esos silencios que parecen un agujero en el queso

no la mosca

es decir yo

con las puertas y ventanas bien cerradas

volaba a cielorraso

cómodamente abrazado al aire

a cielorraso

me pregunté

cuánto vivirá una mosca

( las preguntas saltan

como panteras)

hasta acabar en un plaf

porque

un día ( la vida de la mosca corre ávida)

se va reduciendo poco a poco

como mi habitación

hasta que la mosca y yo

seamos un mínimo de precisión indescriptible

abreviaré

la lucha contra el reloj y

el problema de entrar y salir de los muertos

y dormir a cielo raso

y odiar con cien ojos

y mi afinidad a la mierda y la policía

y al terrón de azúcar

y  la muñeca rusa de las horas,

los minutos, los segundos aburridos

en un vaivén de reflejos

y, me duele decirlo,

el gusto de aterrizar sobre una nariz

durante la siesta

por molestar, solo por molestar

y decir aquí estoy

antipoética feo

hasta que -patas arriba-

acabe en el alfeizar de cualquier ventana

al tercer día, mortalmente aterrado

imposible

llorando

escuché una voz en el café

y entre dos cervezas, le conté

la abrumadora melancolía

de lo inútil

 

Imagen: Película The Fly 1958