Sin margen al error

así sin margen al error
con cualquier gota seca que entra por la ventana
cualquier espero que te refleja en la espalda
distante como un tanatorio sin ningún
veneno o sangre porque cualquier latido puede ser… ya lo sabes
cualquier palabra puede encontrar un sentido
como cualquier arroyo encuentra la lágrima
decir cosas por el auricular sin echar monedas
¿te acuerdas cuando había que echar monedas?
las sombras se esconden en otras sombras
como las estrellas se apagan en las farolas
susurros intrusos en las alacenas
entre los libros y las cigarras a las seis de la mañana
la arena y los huesos ofrecen el resplandor de lo ido
es maravilloso pensar que las cosas no tienen por qué ser
ni que han vendido aquí para quedarse
lo aprendí ya mayor
inventa, crea y destruye a la misma velocidad que pasa
un tren de mercancías arrastrando las aes y crujiendo las erres
aleatorio como el vuelo de la mosca que finalmente se posa
en la mesa para mirarte como a cualquier mierrrda seca
pensar sin un fin y solamente hablas al viento como
los ruiseñores al rio escondidos entre las zarzas
escucha como vienen las olas escucha como pasan las ruedas
cualquier palabra puede entrar aquí
que se irá simplemente al No cuando borr

Nacer

Arranca de ti la luna
y písala en cualquier charco.
Apaga su rastro y su ladrido.
Mengua los sueños;
busca las aguas más oscuras
y adéntrate en el olvido
como lombriz de tierra.
Rompe suave las noches silentes…
pronto se poblarán de sombras.
Cuida de las cenizas
como cuidas de las flores.

La luz se extingue.

Y desde la nada
volveremos a nacer.

Éramos lluvia de verano

Éramos lluvia de verano
donde la amapola se pierde bajo la piel.
Oropéndolas y certezas ruedan
distancias que no terminan.
Los gorriones se bañan en los charcos
y con su mirada infinita piden unas migas. 
El viento termina impregnado de presencias.  
La llave del después y su contrato con la nada
visten de lluvia a la mosca que limpia sus cien ojos;
al perro que juega a morder las gotas;
a la higuera que sostiene con dulce templanza
el mar que todo fue.
Abrazado por el viento desemboco en cualquier
deriva que soy,
en rio,
en olvido.
Igual que los trenes sostienen por un instante en el andén
los adioses 
y se los llevan pegados.
Es la trampa de azúcar con levedad acrobática.
Cada gota,
cada ola,
en bucle claroscuro el mar y el desierto recorren
los pasillos del ayer mañana.
Trasmutan el agua en pequeñas pizcas de sueño.
Bordes de nube en el bolsillo roto
y una hoja robada al mistral despiertan
el sonido de una isla
desde tu voz de agua
fuera del yo
unidos como si fuéramos un bosque.

Escribe en un minuto

Escribe en un minuto
un poema
que diga, que calle
que lata en trece palabras
que caiga como pétalos de cerezo
que produzca hormigueo
que flor de tilo y mares en furia y semillas creciendo.
Escribe con sutura de doctor palabras
que nunca se besarían
que no sabes decir
que solo rozas como brisa y aran
su olor en la memoria 
y te hagan sentir que tienes alma.
Escribe por ejemplo:
He salvado un gorrión 
en un garaje.
Cuando lo cogí me acorde de ti.
Regué árboles
en verano.
Lo demás no importa.

15 segundos

Nada o casi nada
subirá al barco.
15 segundos
de bazar y gozo.
Fuegos artificiales
a punto de sucumbir
en mañanas cenizas dentro
de bolsas de plástico.
Sombreros que duermen
el sueño de los espejos.
Pompas de chicle.
Formas finamente esculpidas por filtros.
Pedacitos que caminan callados y obedientes engarzar la cremallera
al matadero.

#ArtePorUcrania (Convocatoria / Call for submissions)

Originalmente publicado en Arte y denuncia: ESPAÑOL Hoy abrimos una convocatoria especial con motivo de la guerra en Ucrania. Convocamos a artistas y escritores en general a enviar o publicar obras de relato, poesía o artes plásticas sobre este tema. Cualquier persona puede enviar su obra al correo arteydenuncia@gmail.com para ser considerada para la antología.…

#ArtePorUcrania (Convocatoria / Call for submissions)

La palabra

Enredarse por aire que respiras

hasta llegar a la palabra exacta.

La palabra que hace nacer.

La palabra que enciende soles.

La voz del nombre

que agita vida.

La palabra que despierta luz.

La palabra sagrada que te llame,

que murmure el gran silencio

el gran vacío

que engendra todo ser.

Tu silencio.

Tu quietud.

Será la palabra exacta.

El rio infinito.

El intuitivo experimento klingon

…como te iba diciendo

la chica de ojos almendrados

y labios carnosos

mordía

una manzana verde;

después, una chocolatina

tan dulce y deseable.

Último aviso a los pasajeros

del vuelo siete, tres, nueve nueve , con destino a Oporto

embarquen urgentemente por la puerta catorce.

Suenan villancicos en la plaza

y se reparte roscón con

chocolate.

A la vez, en la iglesia de al lado,

doblan campanas a muerto.

Olga: –

(habla con una mujer en el lenguaje de los signos

ambas ríen en silencio)

mientras  la mano ensimismada escribe

“la chica de ojos almendros

y labios carnosos

mordía

una manzana verde…”

el ruido alado de las palomas.

¿Te has fijado que los pájaros

suben a las cimas de los árboles

al amanecer?

Cárabo

Asomado en el balcón

el anciano

con boina y pantalón de pana

busca

los horizontes perdidos en el pueblo.

Quizás haya venido

a pasar el invierno

porque su hija –preocupada-

no le quiere dejar

solo.

Y sin embargo,

es aquí,

en esta jaula de ladrillos

sin atardeceres

sin estrellas

donde el cárabo tiene

el ala rota.

Asomado al balcón

ve cruzar a la gente:

Una niña

pasea de la mano de su padre.

Su pelo le recuerda

el vaivén de los abedules en el monte.

Los estorninos

Esta mañana

en el crepúsculo

todos los árboles eran contraluz.

Sombras chinescas del teatro de la vida.

De ellos, un concierto de estorninos despertaba.

Cien cantos mil cantos en cada rama

cantaban. Cantaban.

Y en un instante silencio.

Un silencio atronador.

Un silencio como de cafetera

en el bar (triste metáfora para un triste poeta).

Un silencio como de nieve.

Y después, en un momento, todas

las hojas de los árboles volaron

en forma de estornino.

Y el albor se hizo sombra.

Y el canto era ala.

Para luego nacer el sol –entre las hojas-

y de sus rayos

un plumón cayó leve.

Leve en intermitencias.

Leve como la alegría.

Y se posó en mi mano

sobre la línea de la vida

como los estorninos

en los alambres de espino.

26/08/21

Nos miran

Nos miran.

No son estrellas. Nos miran

desde nuestra oscuridad hasta sus ojos

esperan

como la araña a la polilla.

Polillas que se estrellan contra tu ventana insomne.

Ventanas iluminadas en ciudades muertas.

Luces con dientes de tiburón cantando

la canción del naufragio.

Rochas negras da Costa da Morte

aguardan

-en silencio voraz-

tu golpe seco de pájaro herido;

el clac

con el que se despide la flor marchita;

el olor almizclado a fruta

demasiado madura demasiado podrida.

Están ahí, en el garaje,

cuando sales del coche de madrugada.

Están

en esa llamada a deshora.

Habitan todas tus esquinas oscuras.

Ven,  cierra los ojos –dicen

y sueña

que no podrás despertar.