Desierto

desierto

yo quisiera remar a un desierto

a un estrecho paisaje húmedo y desierto

la lluvia tendrá el color de mi vestido

 

Poema: Sara R. Gallardo
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La sed

sed

Llámalo cosa/vacío/límite
a todo aquello
que sospecho, intuyo, persigo;
y
mi incapacidad de nombrarlo con extrañas
(ya las siento como ajenas) palabras.
Texto predictivo es
finalmente
todo
lo que veo-siento-soy.
Destino grabado en 1000
palabras inútiles
para hablar del pequeño matiz vivo
entre piedra y liquen, por ejemplo.
Palabras gastadas, palabras
menguantes
hasta
otra vez el gruñido.
Quisiera decir
quisiera decirte que
<¡Mierda! ¡Esto es una mierda!>
Si las hojas no aletearan en su caída
me sería más fácil…
No tendría que vivir asesinando al poeta,
ni esconderme en ellos
huyendo (de ese otro yo).
Ahora ya comprendo por qué
desaparecen algunas personas
y nunca vuelven.
Pero la sed
-ésa sí-
siempre vuelve,
una y otra vez
vuelve.
La sed.
Y me atrapa y me obsesiona
esta necesidad esta necesidad esta necesidad esta necesidad esta necesidad
esta necesidad esta necesidad esta necesidad esta necesidad esta
necesidad esta necesidad esta necesidad esta necesidad esta
necesidad esta necesidad esta necesidad esta
necesidad esta necesidad esta
necesidad esta
necesidad
esta

 

Fotografía/Collage: Luis María Ortega Chamarro
Poema: Manuel Alonso

Trascendental

tragaluz-para-la-luz-inversa

Es Amor

más allá

mucho más allá

que se oculta tan profundamente universo

en la sencillez radical de (la metáfora búscala tú)

 

                                               Método de trabajo

                                       Escucha varias veces

                                       la imagen

                                       de un mundo hacia dentro.

                                       Imagina – nunca dejes de imaginar-

                                       dos espejos enfrentados

                                       y tú y yo y tú y yo en ellos

                                       ProyectadosConfundidos

                                      en un infinito juntos.

 

Mientras, en algún lugar

las partes constitutivas y prácticas

se quedan aquí.

Quiero decir, la demostración

científica

de que existe. Se queda aquí.

(Los necios sólo verán

huellas en el espejo)

Así, la entrega absoluta

se extiende

desde el batir del corazón

-de quien se enamora la primera vez-

hasta la visión fugaz

de los mártires. Hilos

son hilos

que se cruzan y entrecruzan

y repiten hilos:

Acto I:

                Sacrificio y muerte.

Acto II:

               La luz se abate

               y cae

               cae

               sobre los amantes.

Acto III:

              Desintegración

              en un mundo que trasciende.

 

Collage: Luis María Ortega Chamarro
Poema: Manuel Alonso

Instinto suicida

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Porque nací con instinto suicida

tengo una constate voracidad de infinito

que me empuja a las estrellas

y a las vías del tren.

Quizás, si fuera aviador,

no tendría que asomarme a las ventanas

en un intento infantil

de arrimarme al horizonte;

no tendría que mirar al cielo

como ave con ala rota,

ni perseguir

la sombra de los pájaros.

Abismado, sólo intento sobrevivir

a un mundo interior que me aleja,

en un eterno anhelo al mar

y una inolvidable melancolía

por las montañas.

Allí, donde nacen…

allí, madre, necesito ir.

 

(atardecer, lavanda, colibrí)

 

Siento perder la vida que me diste

buscando.

 

Fotografía/collage: Luis María Ortega Chamarro
Poema: Manuel Alonso

Collage

collage

Me cautivan Querido y frenético Dámaso:

La ciudad que tú Las mujeres jóvenes Conociste fue víctima de la peste

Y los vivos Quizá demasiado jóvenes Son incapaces de enterrar

A los muertos (Puede en el límite de llamarse jóvenes )

Son ahora tres Y no es por la belleza Millones de cadáveres los que pudren Madrid

Que tú tenías De su piel o sus curvas Un Dios

Sin embargo O por la alegría que Nosotros lo vendimos O la inocencia de Hace tiempo

Por algo Ellas creen todavía Indiferente, anónimo, sucio

Que tiene En el amor sencillo como flor Forma de centro comercial

Y De campo Huele Absoluto y sin matices A humo

Y es naranja Que gira que gira que gira Farola

Y la soledad Por una mirada un encuentro

Las cucarachas En esta ciudad-abismo Salen de las alcantarillas

Corren hacia ti Y eso te hace sentir

Y el asfalto emana UN GIGANTE Tanto calor, calor

El infierno que está Como King Kong sosteniendo en su mano Dentro de ti

De tu ciudad A su pequeña Ann Darrow

De mi ciudad Imposible y bella

Que siempre Pero a pesar de todo amor Te persigue

Allá donde vayas Que te hace capaz de todo

Habrá una ciudad Por ella En llamas

Collage: Luis María Ortega Chamarro
Poema collage: Manuel Alonso