Termodinámica del deseo

Detrás del frigorífico rojo

no hay un frigorífico rojo.

Quiero decir, los atrases

donde habita la sed

no es rojo.

Quiero decir tubos.

Quiero decir rejillas.

Quiero decir condensadores.

Quiero decir motor.

Sí, sobre todo motor.

El motor corazón ruido negro

que comprime, empuja, arrastra

a lo que podríamos llamar

un gas o una sangre

-depende del mamífero mecánico que hablemos-

para robar, quitar, arrancar

el calor de los cuerpos.

Sí, sobre todo el calor cuerpos.

Y así, de esta manera

conseguir el frio.

El frio blanco.

El frio crunchy.

El frio muertos.

El frío

dentro de ahí

donde no quieres

que las cosas se pudran.

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Ladrón de corazones

Abre las manos – me dijo

¿Por qué lo has hecho? – me dijo

Si querías caramelos los pides –me dijo,  y yo te los compro.

Pero era difícil explicar

a mi madre

que no los quería , que no me gustaban

que  siempre,  al salir de la tienda,

los tiraba a la alcantarilla.

Era difícil de explicar el temblor, el pálpito, el miedo

que se mezclaba con el olor a café y pescadería

del mercado.

El pan el vinagre la melaza la salmuera la carne

y todojunto,

en ese momento,

me hacía morir y vivir hondo;

como eyacular dentro desafiando a la muerte.

Desafiándola… sí  

como el ruiseñor a la tormenta.

Es difícil explicar el abismo, la oscuridad profunda

que buscas

cuando cierras los ojos y besas

cuando cierras los ojos y recuerdas

el olor de tu abuela,

el olor de tu tierra.

Dame la mano –me dijo

Me has robado el corazón–me dijo

¿En qué piensas? –me dijo

Nada, en caramelos…

malgastar la vida

Maravilloso poema de Juan Pedro a una foto hecha por mí en la entrada del Punto de Reparto de Metadona.

irremediablemente luciérnagas

2013-08-16 10.03.48

malgastar la vida

es una opción

un deporte

que todos practicamos

alguna vez

unos

con horarios restringidos

otros

en cambio

le dedican 48

97 horas al día

los que se anclan a una mesa de oficina

y a una silla ergonómica

los que pasan la tarde en el centro comercial

o los que prefieren descampados y callejones

los que se encadenan a una cuchara

a un pedazo de papel de plata

los que despiertan a la orilla de un charco

bucean en el último sorbo de un cartón de vino

y cuando vuelven de allí

son capaces de hacer obras de arte

que nunca se expondrán en el moma

con un poco de agua

una botella de plástico

y unas flores que ya nacieron

muertas

jp rodríguez murillo – poemas sin lugar

Fotografía de Manuel Alonso

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El secreto de Zelda Zonk

marilyn paracaidas

Hola amigxs. Quería aprovechar el primer día y la primera entrada de este año para anunciaros la próxima publicación en primavera de mi primer poemario que ha decidido llamarse (sí, los poemas deciden por si mismos, tienen vida solos más allá de la mano que los intenta rozar con palabras) El secreto de Zelda Zonk. Quiero agradecer también a la Editorial Entricíclopes y en concreto a Juan Pedro la confianza y ayuda depositadas para este salto en paracaídas sin las cuales nunca habría sido posible.

Un abrazo a todxs.

Os deseo Feliz Año Nuevo.

Manuel.

El beso

Edvard_Munch_-El beso

Versión sobre capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortazar

mi boca te dibuja

como por primera vez

entreabierta

y cerrar los ojos

deshacerlo todo

boca deseo boca

mi mano

te dibuja y busco sostener

por un azar

el aire que sonríe que se escapa

de mi boca a la tuya

y se encuentran

y  luchan

y se mordiéndose

apenas la lengua

jugando a unir el aire y el silencio

entonces hundirse

lentamente

suave en tu pelo mientras

las flores los peces los movimientos de las mareas oscuras

-es vértigo profundo-

y mordemos

y ahogamos

en un breve y terrible

beso

El beso Klimt -Tamman Azzam

Imagen 1: El beso de Edvard Munch
Imagen 2: El beso de Gustav Klimt en las ruinas de Alepo por Tamman Azzam

La mosca

The Fly 1958

que en mi casa había una mosca

uno de esos silencios que parecen un agujero en el queso

no la mosca

es decir yo

con las puertas y ventanas bien cerradas

volaba a cielorraso

cómodamente abrazado al aire

a cielorraso

me pregunté

cuánto vivirá una mosca

( las preguntas saltan

como panteras)

hasta acabar en un plaf

porque

un día ( la vida de la mosca corre ávida)

se va reduciendo poco a poco

como mi habitación

hasta que la mosca y yo

seamos un mínimo de precisión indescriptible

abreviaré

la lucha contra el reloj y

el problema de entrar y salir de los muertos

y dormir a cielo raso

y odiar con cien ojos

y mi afinidad a la mierda y la policía

y al terrón de azúcar

y  la muñeca rusa de las horas,

los minutos, los segundos aburridos

en un vaivén de reflejos

y, me duele decirlo,

el gusto de aterrizar sobre una nariz

durante la siesta

por molestar, solo por molestar

y decir aquí estoy

antipoética feo

hasta que -patas arriba-

acabe en el alfeizar de cualquier ventana

al tercer día, mortalmente aterrado

imposible

llorando

escuché una voz en el café

y entre dos cervezas, le conté

la abrumadora melancolía

de lo inútil

 

Imagen: Película The Fly 1958

Insomnio

insomnio

el viento se ve

dentro de aquel hombre

dentro de aquel hombre roble

en la tormenta

a punto de romperse

los recuerdos

donde la lluvia se agolpa se agolpan

en su cabeza

y la noche se acerca

no solo por la ventana

también

en aquella vieja silla

en su cama en sus palabras

vacías

pero qué más da

el monstruo se esconde

detrás de esto y de nunca

y nunca se puede encontrar

en la ausencia solución

tal vez

por esta razón nunca buscó

y se lo reservó

al insomnio

El puente de Tavira

el rio

el puente con

siete ojos

blanco está

atardeciendo

y las golondrinas sobre ellos

sobre el puente sobre

siete ojos

en parejas tal vez

cientos

que van y vienen, van y

las golondrinas en sus nidos

en las cornisas

cantan

oscurece y se escurre

la luz

como se escurre la vida

<sms> Hola

<sms> Hola

<sms> Hoy ha fallecido la mujer de José. La entierran en La Almudena mañana.

<sms> Mierda. Estoy en Portugal. No podré estar. Le llamaré. Muchas gracias.

se la llevó el cangrejo

con 37

37 años

y a José le gustaba viajar

con ella

y a ella le gustaban las golondrinas

cantan, cantan y

hacen sus nidos bajo las tejas

mientras la luz de septiembre se escurre

como la vida

en Tavira

Tavira