Éramos lluvia de verano

Éramos lluvia de verano
donde la amapola se pierde bajo la piel.
Oropéndolas y certezas ruedan
distancias que no terminan.
Los gorriones se bañan en los charcos
y con su mirada infinita piden unas migas. 
El viento termina impregnado de presencias.  
La llave del después y su contrato con la nada
visten de lluvia a la mosca que limpia sus cien ojos;
al perro que juega a morder las gotas;
a la higuera que sostiene con dulce templanza
el mar que todo fue.
Abrazado por el viento desemboco en cualquier
deriva que soy,
en rio,
en olvido.
Igual que los trenes sostienen por un instante en el andén
los adioses 
y se los llevan pegados.
Es la trampa de azúcar con levedad acrobática.
Cada gota,
cada ola,
en bucle claroscuro el mar y el desierto recorren
los pasillos del ayer mañana.
Trasmutan el agua en pequeñas pizcas de sueño.
Bordes de nube en el bolsillo roto
y una hoja robada al mistral despiertan
el sonido de una isla
desde tu voz de agua
fuera del yo
unidos como si fuéramos un bosque.

Mi padre solía decir que la vida es riesgo

(A riesgo de empezar muy alto el poema) A veces la vida es eso:

Una niña se mira en un charco

y juega

a pisar nubes con sus botitas rosas.

Y luego se mira y mira

las nubes

-de cuclillas- las mira reflejadas

 cómo pasan.

Otras veces (a riesgo de ser monótono) la vida es una anciana

que se sienta junto a la parada del bus a ver

pasar a la gente al sol -después de la lluvia-.

Y les mira y mira como si les conociera a todos

para que no sepan de su olvido.

La vida es injusta –me dice una amiga. Tenía solo

38 años y una lágrima y una nube en una iridiscencia suceden.

-No sé cuál es cuál-

La vida es agua –leo en una revista: Somos

un 80 por ciento agua (a riesgo de copiar)

que pasa rio -como dice Manrique-  rio

hasta dar en la mar

que se pierde en el tiempo -como dice Roy-

como lágrimas en la lluvia.

Agua en un charco. Agua en un 80 por ciento nube.

Agua niña anciana.

                                     Agua

      Agua.

niñaanciana

Dobla la página

agua_hoja

1

Dobla la página

hacia la mitad

nunca perfectos

dos planos contiguos

proyecciones de la misma naturaleza.

Qué dura más:

verde plegado de cúpula?

manantial desnudo en espejo?

El frescor del sol

da vida-la quita

cuando se abre un claro en el bosque.

La lluvia abundante en las latitudes del frío

nunca es eterna ni sacia

nunca es igual

ni su reflejo más aproximado.

2

Verde a transparente

vida por recorrer.

Suspendida entre las hayas

aleteo de lluvia

tobogán de mariposa

trampolín hacia la tierra

impulso al cielo

y a volar!!

Doble espejo

se mira parecido

se pliega

cuadra perfectamente

se une en simetría natural.

Verde claro

claro de bosque a ojo

mirada traviesa

asombro que espera a las siguientes lluvias.

Caudal a crecimiento

caída

rebrote…

ya llega!!

Poema: Ana Barbadillo Clabburn @aclabburn_ana
Fotografía: Manuel Alonso