La mar

la mar

sigo la silueta del agua

que me recuerda tu voz

desde el fondo remolinos

que van y vuelven

de la mar al amar

torrente de transparencias

ya cubierta de algas

vestida de poemas y anémonas

que quieren salir

del corazón

 

en océanos

 

sumergida verde desnudez marina

abrazas el agua

donde resplandece tu piel escama

ondea ondea en pedazos

tu cuerpo

en color la mar

agua arista clavada en mis ojos pescador

 

donde flotaba

 

 

Poema de El libro rojo

Sin

Apaga la luz

resulta agradable estar solo

con las manos haciendo

sombras chinescas

en la nada.

Apaga la luz.

Los sueños acá son así.

Las cosas sin son así:

sin alcohol sin azúcar sin nicotina sin cafeína sin amor sin alma

sin nada.

Es algo como estar aquí queriendo estar allí

o

besar con los ojos abiertos.

Me refiero a hueco, a  fachada, a  escenario, a concha vacía, concha vacía que se clava en los pies, a dolor, a dolor por nada. Nada.

O cuando yo

voy en el coche al gimnasio para montar en una bicicleta estática.

O tú mirando a los ojos del móvil mientras me hablas.

Nada. Qué le vamos a hacer… las cosas acá son así

sin:

sin nicotina sin cafeína sin amor sin alma

sin nada.