Irrepetibles

nieve

Una mujer embarazada protege con la mano su vientre.

Nieva.

Suena como el crepitar de una hoguera.

Suena

otras veces silencio.

Una niña sonríe y coge de las hojas de dos pequeños tejos

un puñado de cielo y se lo da a su madre.

Las agujas de los pinos se tiñen de blanco a trazos como canas.

Una compañera del trabajo, que hoy se jubila,

sale a la puerta a fumar un cigarro mientras

ve caer los copos los segundos

irrepetibles.

La desgracia acompaña al desgraciado como las sombras a las cosas. O dos en una puerta es crítico cuando hoy es el mejor día del año (Igual que en rebajas). O cuando los villancicos suenan en el centro comercial.

felices  mierdas

Dos mendigos se han pegado en la puerta de la iglesia por la limosna del primer domingo después de Navidad. Ensangrentada ( Ella ) como un cigarro con carmín le grita sus heridas mientras los enfermeros intentan cerrar la derrota. ( Él )Abre la puerta . Lo primero que sale es un villancico. Cantan: El camino que lleva a Belééén… Son las 10:45 acaba de terminar la misa de las 10. Salen los feligreses. Repletos de caridad cristiana dejan caer sus monedas …baaja hasta el vaalle que laa nieve cubrióóó… sobre las manos que las coloca ( Él ) muy piadosamente como si fuera a recibir la hostia consagrada –hace unos minutos las había colocado de otra forma para repartir otro tipo de hostias- . Caen las monedas …Los pastorcillos quieren ver a su reeeey <clic clic> Que la paz de Dios sea contigo les dice <clic clic> Gracias. Feliz Navidad <clic clic> Las monedas caen. Cantan. Le traen regalos en su viejo zurróóón… Y después de bajar los tres escalones de la iglesia y con cierto olvido y cierto alivio – ya han dejado caer sus monedas clic clic – y cierto asco apartan la vista de ( Ella ) la sangre que fue derramada por ellos. Ropopompom. Ropopompom