Mariposas

A  veces –pocas-

una mariposa

se posa

en un pensamiento –idea o flor-

y se convierte –por así decirlo-

en una espiral de belleza.

(Nota: Pensar más tarde

en la palabra “pensa-miento”

si pensar y mentir

es lo mismo. Yo creo que no. Pero…)

Por dónde iba…

Sí, en espiral de belleza…

Menos veces –aún-

unos ojos

presencian este acto

–como una obra de teatro

minúscula, única y dulce-

Dura, lo que dura, un aleteo.

Y es gratuita como la amistad.

He visto tus manos

haciendo mariposas

con alas de color de versos.

regalo soraya

 

Dedicado a mi amiga y poeta, Soraya, en el día de su cumpleaños.

Nota al pie

Llueve en la habitación.

Si esto

fuera un verso

podría ser un buen verso

para empezar un poema.

Un poema de amor, desamor

de paso del tiempo o

uno de esos que

no entiendo

pero amo.

Podría ser hermoso

y alegre

y quizás alguien

en algún lugar

lo leyera

y lo hiciera suyo.

Pero no.

“Llueve en la habitación”   *

no es un verso.

 

 

*La gotera ocupaba toda la sala// Sala 1 del hospital// Habían colocado unos plásticos a modo de guía para que las gotas -caprichosas- no tuvieran otro recorrido hacia suelo// que al cubo// Esperábamos nuestro turno// El mío 16 A// Y esperábamos viendo cómo se llenaba igual que una clepsidra grotesca// Llueve en la habitación// Ahora los hospitales los llaman Fundaciones y el dinero público lo gastan -gota a gota- de forma privada// Se está desbordando//Llueve en la habitación// Por desgracia, algunos pacientes, no somos rentables.

Humus

humus

Volveré a ti, madre.

Descansaré en tu vientre cálido

de luz

y leche dulce.

Volveré a ti

y podré devolverte al fin

parte

de lo que te he robado.

-siendo esta vez yo

el alimento y el poema-

Mamá, volveré a ti

y descansaré

del hombre,

de aquello que pesa,

y seré -alado-

entero contigo

en tus nubes, con el mar

y la lluvia.

Autocomplétame 2.0

Lo.

Lo que escondían sus ojos.

Lo imposible.

Lo mejor de mí.

Lo mejor de nuestras vidas.

Lo que me gusta de ti

y me gustaría decirte.

Lo que la verdad importa

y el viento se llevó.

Lo que el viento se llevó   – es tu película favorita-

El viento.

El viento se levanta.

El viento en los sauces, en otoño, en Cádiz.

El viento en las nubes.

Lo que mueve las nubes.

El viento.

Lo que mueve el mundo.

Lo que mueve el voto americano –es incógnita como tú-

Lo que mueve mi vida.

Mi vida.

Mi vida extra.

Mi vida eres tú.

Tú.

Tú tan bonita.

Tú, tan lejos.

Tan solo.

Solo.

Solo un segundo.

Solo un segundo tú y yo

tú y yo –otra vez-.

Solo amor.

Amor.

Amor y dolor.

Amor eterno.

Eterno retorno.

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos  -es mi película favorita-

y que nunca te olvida.

Eterno retorno

a ti.

A ti tan bonita.

A ti tan lejos.

A ti mujer.

A ti mujer poema.

Poema

que se autocompleta

contigo.

Autores: Autocompletar Google y un servidor.

helado de limón

excusas

abro la puerta y me digo a mi misma

que soy fuerte  como un helado de limón

que en las escaleras hay un juguete

con una sonrisa y una lágrima

en el suelo

que hay un lugar para volver

un lugar para juntos

 y nadie más

dulce helado de limón otra vez en el suelo

y los tambores tocan verdad

igual que las campanas tocan a muerto

y me digo a mi misma

que soy buena

y fuerte

y que puedo sin ti

y me digo a mi misma

y me cuento yo qué sé

-cualquier excusa-

para seguir rompiéndonos juntos

Juntas

Ella le peinaba las cejas

mientras le hablaba.

Ella, llegadas a un punto

de la conversación, la abrazó.

Hablaban de

las compras de Reyes que otra vez

les había tocado -a ellas-

hacer.

Llevaban las dos anillos

de la misma marca o

de la misma forma, no sé.

(un delfín).

Estaban juntas, muy juntas

-como esos anillos al dedo-

sentadas en el metro.

Y reían ¡Cómo reían!

Ella calzaba unos zapatos

de piel con tacón cuadrado.

Ella

unas zapatillas deportivas.

Cristal

cristal

En el umbral

con los brazos en cruz

y tus lágrimas en un ánfora seca;

me saludaste con una mano

y leí que ya

era demasiado tarde.

Me quedé en el otro lado de la acera.

Me quedé recordando.

Me quedé en el cristal del aeropuerto

donde pusimos nuestras manos sin tocarnos.

Y reímos y lloramos y dijimos ser

golondrinas que vuelven.

Sin embargo la niebla y tus

silencios de porcelana

(había muerto tu madre

y nunca lo supe)

Y mis alaridos de martillo

que desesperados

te llamaban

rompieron el templo de cristal

que construimos en el aire

aquel verano.

Cartas

Escribo para que sepas que jamás te dejé de escribir.

Y aunque fueron mías las últimas cartas desiertas.

Jamás te dejé de escribir.

Sigo mirando a la Luna

para coincidir con tu mirada.

Sigo sembrando recuerdos

en la tierra

después de la lluvia…

Varias gotas se unen en la ventana.

A veces, me sorprendo dibujando tu nombre

en el polvo de una mesa

y ya no sé, si son tus letras las que me llaman

o son mis dedos que no han dejado de tocarte.

Otras veces, sentado en la estación

dejo pasar los trenes, como quien pasar los días,

por si tú apareces. Pero al final,

lo único que llega, es el vacío

de los andenes en mi corazón y alguna hoja seca

arrastrada por el viento.

Día tras día, hoja tras hoja, vuelvo a casa

envejecido y otoñado diciéndome:

“Solo los necios creen en el destino”

Pero no creas que he estado solo.

He besado muchos labios, he abrazado muchos cuerpos

recordándote.

Por eso sé que amor tiene infinitas caras

y todas como en un puzle hacen la tuya.

En la oscuridad empecé usando tu perfume.

Ante el espejo, vistiéndome de ti,

te imaginé frente a mí.

Y ahora, travestido, paseo por las calles buscándome.

Aunque confesaré, que si te viera, ya no te conocería

porque no hay nada tan mentiroso como los recuerdos;

son un muñeco de plastilina.

Juegas con ellos a saber quién eres

y te guardas en el cajón siendo otro.

Un trozo amarillo, un trozo rojo, unos granos de arena…

incluso un pelo de gato encontré en el último

que finalmente me salió en el hombro.

Y hoy,

la tormenta en la noche hizo la mañana doblemente hermosa;

tan hermosa

que me gustaría estar enamorado.

Por eso te escribo cartas.

Jamás te dejé de escribir.

Cartas sin destino, cartas que abandono, cartas en silencio

hasta que el mundo tenga una.

Frida Khalo -carta-

Me gustaría compartir con todos este maravilloso ejemplo de poesía concreta de  mi amada (o alada)pintora y poetisa Frida Khalo. Esta carta se encontró posteriormente a su muerte entre unos documentos; no creo que su intención fuera su publicación como tampoco es intención del pájaro cantar para que lo oígan los hombres, sin embargo, aquí os dejo este canto que sufre. Siempre que lo leo me pregunto por qué sus lágrimas escogieron esas palabras.

carta4

 

Todos tiene algo que hacer el mundo es lógico

 

pinta-pintor

escribe-escritor

cosina-cosinera

campanea-campanero

roba-ratero

cose-costurera

traiciona-traidor

trabaja-trabajador

quiere-querendón

sufre-Frida

desprecia-Diego

Diego-Frida

Instrucciones de uso obrero

Coja un cuchillo

y accidentalmente prodúzcase un corte

en el dedo.

Observe cómo se abre la carne y brota la sangre

                                                         gota

                                                            a

                                                         gota.

Párese a sentir el escozor de la herida

y vacíe parcialmente su contenido.

En ese momento, piense en el porqué

de otras acepciones de la palabra

tajo.

Tres flores de cerezo

cerezo2

Subidas a un muro

tres niñas

cogiendo flores de cerezo

con su abuelo –creo-.

Una no llega.

La otra

le cede el sitio.

La más pequeña corta una flor

y se la da

al viejo.

No llego. Ven ponte aquí. Te la regalo -dicen

La falda de su uniforme

es

del mismo color

que el árbol:

Rosa blanco roja negro.

 

 

dedicado a mi hermanita y a su segunda fecha de cumpleaños

Los golpes de los que hablaba Vallejo

guernica-mujer

La primera vez,

                  yo nunca ya

volveré a ser.

                 Desde que otra

como tú

me guio ciego contra una pared

y dijo: “esto

es para que no confíes en nadie”

– te amaba –

Entonces y después nunca

el mismo. Luego

hay otras como tú

en el impacto de un suicida contra

el suelo,

en sus ojos como

arrepentidos

y en el sabor de la carne

después.

En la guerra, Manuel, nacen nuestros

monstruos << 1 hora 18 minutos 50 segundos

de Una Historia Verdadera: “Todos

durante todos estos años

menos yo” >> intentando olvidar

que fueron cristal con

demasiadas pastillas demasiado

alcohol

para borrar estas ya

desordenadas palabras que gritan:

DSEUEPS NCUNA EERS EL MSMIO