Nos miran

Nos miran.

No son estrellas. Nos miran

desde nuestra oscuridad hasta sus ojos

esperan

como la araña a la polilla.

Polillas que se estrellan contra tu ventana insomne.

Ventanas iluminadas en ciudades muertas.

Luces con dientes de tiburón cantando

la canción del naufragio.

Rochas negras da Costa da Morte

aguardan

-en silencio voraz-

tu golpe seco de pájaro herido;

el clac

con el que se despide la flor marchita;

el olor almizclado a fruta

demasiado madura demasiado podrida.

Están ahí, en el garaje,

cuando sales del coche de madrugada.

Están

en esa llamada a deshora.

Habitan todas tus esquinas oscuras.

Ven,  cierra los ojos –dicen

y sueña

que no podrás despertar.

Inacabado

Vuelves como las noches.
Eres igual a una puesta de sol
o un reloj con diferentes diferentes horas de nuevo.
Vuelves con olores azules y a color
enteramente beso.
Vuelves inesperadamente golondrina
con manos que apagan incendios.
Ya no hay rosas con dientes.
Ni nada que temer…

 

 

(FALTA POEMA… a ti te dejo que lo termines, sin ninguna premisa, sin ninguna instrucción, sin paracaídas. Ama y escribe)

 

Mi amiga Mel lo continuó así:

 

Vuelves como los días ardientes, sin lluvia,
como el desierto en el que caminé sollozando,
en este reloj de arena que pasa de un lado a otro mi pena,
Y me ofreces, solo eso, ¿un beso?
Vuelves con esperanzas, con la vida rota, angustiado,
a mis manos de seda buscando reposo,
y aquí, sin condición, está mi pecho para refugiarte…

 

 

 

 

soy/yos buscando

las luces apagadas del laberinto

inmensos rincones silenciosos

caminar por adivinación

dar media vuelta e intentar

equivocarme de nuevo

la pared de kilómetros y kilómetros de hueco

la palabra existir

debería sembrarse por un jardinero

en un solar –abandonado- donde

solo crezcan escombros

la luz de la linterna

en profundidades jamás vistas

alegría, horror y Dios

acuerdan no decir nada

seguir el rastro de las sombras

dije yo silencioso yo “hola”

Hola. Hola. Soy yo.

Estoy aquí.

Yo no… consiguió murmurar el eco.