La P

Se pararon a mirar

el coche blanco.

Era un coche

antiguo, pequeño y blanco;

con solo

una letra de matrícula

-la P-.

Él le dijo algo a ella.

Ella, le contestó algo a él.

Los dos

miraron al coche

con nostalgia y ternura.

Luego, se fueron calle arriba

mientras le pasaba

la mano por el hombro.

El pelo de los dos

era blanco.

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He dejado una manzana

manzana
He dejado una manzana en el coche
porque es verano, porque
allí dentro
al sol
se cocerá como en un horno.
Era bella y roja y yo
la veré agonizar decrépita:
arrugarse, oscurecerse,
tocar pegajosa  la descomposición
y pasar la lengua.
Oler su perfume como
a flor muerta. Dulce.
-Ella me dijo siempre-
Aquel gordo que conocí
también
decía querer mucho a su perro
pero se le olvidó
allí dentro
mientras se emborrachaba.

Poema y fotografía: Manuel Alonso
Publicado originalmente en Salto al Reverso http://saltoalreverso.com/