Nuevo canto

Solo quedan los botones

y una zanahoria seca

de nuestro

muñeco de nieve.

Apagaron, hace unos días ya,

las luces de los árboles.

Y las calles son más ásperas

más motosierra.

Las torres de alta tensión

se alejan

hacía un atardecer imaginado

cuando eres ciudad.

Y paseas y piensas que

las jaulas y las armas

las hacen los mismos.

Aquí todo se mezcla.

Todo se mezcla, amor,

no sé si bien o mal

como la piña en la pizza

como la alegría y la muerte.

Pronto florecerán los almendros.

Los días son más largos.

Y mañana escucharás

un nuevo canto de los mirlos.

eso

los almendros los cerezos
sus flores
a la vez
la primavera en cualquier parte
en las grietas del
asfalto dientes de león
los semáforos gorriones
la primera
cerveza en una terraza
los días al sol
después del invierno
como tacto
de madre
esta mañana
casi perfecta
casi hermosa
si no fuera

por eso