El beso

Edvard_Munch_-El beso

Versión sobre capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortazar

mi boca te dibuja

como por primera vez

entreabierta

y cerrar los ojos

deshacerlo todo

boca deseo boca

mi mano

te dibuja y busco sostener

por un azar

el aire que sonríe que se escapa

de mi boca a la tuya

y se encuentran

y  luchan

y se mordiéndose

apenas la lengua

jugando a unir el aire y el silencio

entonces hundirse

lentamente

suave en tu pelo mientras

las flores los peces los movimientos de las mareas oscuras

-es vértigo profundo-

y mordemos

y ahogamos

en un breve y terrible

beso

El beso Klimt -Tamman Azzam

Imagen 1: El beso de Edvard Munch
Imagen 2: El beso de Gustav Klimt en las ruinas de Alepo por Tamman Azzam
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La mosca

The Fly 1958

que en mi casa había una mosca

uno de esos silencios que parecen un agujero en el queso

no la mosca

es decir yo

con las puertas y ventanas bien cerradas

volaba a cielorraso

cómodamente abrazado al aire

a cielorraso

me pregunté

cuánto vivirá una mosca

( las preguntas saltan

como panteras)

hasta acabar en un plaf

porque

un día ( la vida de la mosca corre ávida)

se va reduciendo poco a poco

como mi habitación

hasta que la mosca y yo

seamos un mínimo de precisión indescriptible

abreviaré

la lucha contra el reloj y

el problema de entrar y salir de los muertos

y dormir a cielo raso

y odiar con cien ojos

y mi afinidad a la mierda y la policía

y al terrón de azúcar

y  la muñeca rusa de las horas,

los minutos, los segundos aburridos

en un vaivén de reflejos

y, me duele decirlo,

el gusto de aterrizar sobre una nariz

durante la siesta

por molestar, solo por molestar

y decir aquí estoy

antipoética feo

hasta que -patas arriba-

acabe en el alfeizar de cualquier ventana

al tercer día, mortalmente aterrado

imposible

llorando

escuché una voz en el café

y entre dos cervezas, le conté

la abrumadora melancolía

de lo inútil

 

Imagen: Película The Fly 1958

Insomnio

insomnio

el viento se ve

dentro de aquel hombre

dentro de aquel hombre roble

en la tormenta

a punto de romperse

los recuerdos

donde la lluvia se agolpa se agolpan

en su cabeza

y la noche se acerca

no solo por la ventana

también

en aquella vieja silla

en su cama en sus palabras

vacías

pero qué más da

el monstruo se esconde

detrás de esto y de nunca

y nunca se puede encontrar

en la ausencia solución

tal vez

por esta razón nunca buscó

y se lo reservó

al insomnio

El puente de Tavira

el rio

el puente con

siete ojos

blanco está

atardeciendo

y las golondrinas sobre ellos

sobre el puente sobre

siete ojos

en parejas tal vez

cientos

que van y vienen, van y

las golondrinas en sus nidos

en las cornisas

cantan

oscurece y se escurre

la luz

como se escurre la vida

<sms> Hola

<sms> Hola

<sms> Hoy ha fallecido la mujer de José. La entierran en La Almudena mañana.

<sms> Mierda. Estoy en Portugal. No podré estar. Le llamaré. Muchas gracias.

se la llevó el cangrejo

con 37

37 años

y a José le gustaba viajar

con ella

y a ella le gustaban las golondrinas

cantan, cantan y

hacen sus nidos bajo las tejas

mientras la luz de septiembre se escurre

como la vida

en Tavira

Tavira

Sobre todo feos

feos

Quiere ser joven.

Quiere ser gracioso.

Quiere ser inteligente.

Quiere ser pacífico.

Quiere ser guapa.

Quiere ser modesta.

Quiere ser cuerdo.

Quiere oler bien.

Quiere ser segura.

Quiere ser modesto.

Quiere ser maestro.

Quiere ser bruja.

Quiere ser adolescente.

Quiere ser sabio.

Quiere ser pelota.

Quiere ser silencio.

Quiere ser susto.

Quiere ser árbol.

Los poetas somos

feos y raros.

Negativo

negativo

Ventana, puerta, habitación…

quiero decir, el espacio cóncavo del cuenco.

La materia negra entre las estrellas.

Los huecos

que dejan las hojas en el árbol como

una foto en negativo.

Vacío de infinitas posibilidades

del no-existir.

Imagina: una flor así de grande.

Imagina: un universo de síes.

Lugares por donde no pasan caminos

son

caminos a cualquier lugar.

Las no-palabras que no te supe decir.

El amor que por amor dejé pasar

durará siempre.

50 años

SAN PEDRO

Estaba en una bolsa azul

junto a un contenedor de basura

y asomaba un brazo –no te asustes-

como pidiendo ayuda.

Era un corazón de peluche rojo

con unos ojos grandes

y una sonrisa grande

y dos palabras grandes

escritas en el pecho

que decían “te quiero”.

Viéndolo allí tirado

como otro juguete roto

me dio por pensar si

al amor

siempre le pasará eso.

Pero luego,

unas calles más tarde,

recordé a mis padres

-después de cincuenta años casados-

paseando todavía

cogidos de la mano.

 

 

Dedicado a mis padres que hoy habrían hecho 52 años casados.