La sombra

Han vuelto las golondrinas.

En un vuelo

-casi rasante-

pasan junto al jardinero

que

trabaja con el cortacésped.

Tac tac tac tac

Los insectos saltan huyendo

de la máquina

-en todas las direcciones-

Luego

sucede una sombra.

Veloz.

Voraz.

Y desaparecen.

Yo he logrado escapar corriendo.

Mis patas tiemblan todavía.

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8 pensamientos en “La sombra

    • Sí. Son impresionantes. Y más cuando piensas en su ciclo migratorio. A mi me encantan. Son de las pocas cosas que echo de menos antes de que se hayan ido. Como un buen libro que quieres que no acabe…
      Este poema me surgió corriendo. Vi esa escena y me imaginé mientras corría que un bichito hasta llegar a casa. Nada más llegar lo eacribi entre tinta y sudor…
      Me alegra que te guste… Ya estoy leyendo a Charles

      Me gusta

Escríbeme unas palabras en la corteza del baobab

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